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Cuando las horas no pasan, se vuelven interminables y pesan como losas. Cuando el tiempo se eterniza y los relojes se detienen...

Ya solo queda despedirse de los sueños atrapados, de las mariposas que se empeñan en revolotear por nuestros estómagos Decir adiós a dragones y princesas, a castillos que se acaban derrumbando, como las ilusiones, como los deseos,, dejando atrás corazones arrasados, caminos sin rumbo, y recuperando esa soledad que vivía agazapada esperando su momento

Otro día se nos va y se escurre de nuestros sueños. Otro día se termina y nos enseña que el tiempo no se para, que arrasa con todo. Inexorablemente. Y nos recuerda que sólo somos personajes de paso transitando por este mundo, a veces loco, a veces maravilloso. Otro día se desvanece y depende de nosotros exprimirlo al máximo, vaciándonos por completo...

Otro día se nos va El tiempo nunca se para. Es indomable, indolente, traicionero y caprichoso, y, a veces, incluso nuestro peor enemigo. Otras, en cambio, nos deja soñar y se eterniza en una sonrisa, una mirada, y nos hace creer que somos dueños de nuestro propio destino...

Lo que no vives, no vuelve. Lo que no se dice, se pierde. Lo que callas, se enquista, y te vuelve sombra. Vive a conciencia. Ahora. Hoy. Mañana es tarde

He aprendido que lo que no se dice, se pierde, que lo que callas, se enquista, que lo que no vives, no vuelve, que sólo importa el Ahora. El Hoy. Que el mañana no existe...

Se acabaron las tardes de magia, las noches de locura Se acabaron las dudas, las prisas y los agobios, por una tardanza por un silencio o una palabra que no termina de salir de la boca

Cuando lo tienes todo y te faltas tú, cuando ser libre duele y quema tanto. Cuando apenas tienes nada y no hace falta más...

Si mañana no amanece solo me quedará esta noche para decirte cuánto te voy a echar de menos, y susurrarte que volveré a visitarte desde el rincón que me encuentre.

Me gustan las personas que te miran a los ojos, de frente y sin miedo. Las que te preguntan cómo estás y esperan a que les respondas. Sin prisa… Me gustan las personas valientes. Que no ponen excusas. Que te dicen lo que piensan, sin buscar herir con sus palabras.